Francia

Vacaciones de Verano en Bretaña

Este verano tuve la oportunidad de pasar mis vacaciones “a la francesa”, visitando una región muy concurrida de Francia en esa época del año, la región de Bretaña. Cuando uno vive en Francia, uno se percata que sus regiones son distintas unas de otras, y que cada una de sus poblaciones está orgullosa de su identidad y sus tradiciones.

Primero conozcamos un poco más de la región de Bretaña para luego contarles todos sus encantos.

Conociendo un poco de Bretaña

Bretaña es una de las 13 regiones que conforman Francia, ubicada en su extremo noroeste y cuya capital es Rennes. Es una región bastante particular de Francia, la cual se caracteriza por ser muy orgullosa de su cultura y de sus tradiciones.

¿Qué hace de Bretaña una región única de Francia?

  1. Su propio idioma, el Bretón, el cual utilizan con frecuencia y también se ve escrito en todas las señales de tránsito, autopistas y señalizaciones del gobierno.
  1. Sus trajes típicos, los cuales visten en festivales y en bodas tradicionales.
  1. Su música, con gaitas muy parecida a la irlandesa o escocesa. La música es uno de los aspectos más visibles de la cultura bretona, gracias a los numerosos festivales que se celebran en la región como lo son los llamados “Fest Noz” (fiestas de noche) y el Festival Intercéltico de Lorient, donde participan muchas representaciones de la cultura celta de diferentes partes del mundo – Escocia, Galicia, Irlanda, Gales, entre otros.
  1. Su gastronomía que, debido a su cercanía al mar, incluye muchos mariscos, principalmente conchas como vieiras, ostras y mejillones. Por otro lado, lo más característico de la cocina Bretona son los “Galettes”. Los Galettes son la versión salada de los mundialmente conocidos “Crêpes”, pero hechos de harina de alforfón o trigo sarraceno y preparados como plato principal. ¡Son deliciosos!
  1. La Mantequilla con sal. La mantequilla es uno de los ingredientes principales de la cocina Bretona y la misma se caracteriza por tener cristales de sal. Esto se debe a que en el pasado, Bretaña fue exenta del pago de impuesto sobre la sal, y por tanto, la región continuó con la fabricación de la mantequilla con sal para una mejor conservación.

Las delicias bretonas que no te puedes perder

Como buena foodie que soy, estas son mis recomendaciones de delicias bretonas que no puedes dejar de probar:

  • Cualquier Galette, lo cual es fácil encontrar en una de las muchas creperías que existe por toda Bretaña
  • El postre Bretón por excelencia, el Kouign-amman
  • Una olla de mejillones con papas fritas
  • Las irresistibles galletas de mantequillas
Moules frites – Mejillones con papas fritas

Mi visita a Bretaña

Este verano conocí en particular algunas comunidades de Bretaña ubicadas en el departamento de Morbihan, al sur de Bretaña, Francia. Prácticamente todas las comunidades las visité en bicicleta, ya que los paisajes y el clima – mucho más fresco y agradable que el resto de Francia en verano, te invitan a recorrer la región con calma; y además, las carreteras están bastante adecuadas para este medio de transporte.

La Presqu’ile d Quiberon

La Presqu’ile d Quiberon es una pequeña península unida a la costa sur de Bretaña por el istmo de Penthièvre, de menos de 100 m de ancho. El clima agradable de verano, sus playas de arenas blancas, sus puertos y su oferta gastronómica hacen de esta península uno de los destinos favoritos de verano entre los franceses. La Presqu’ile d Quiberon tiene dos comunidades principales: Quiberon y Saint-Pierre Quiberon, las cuales recorrí durante mi visita de verano.

Esta pequeña península tiene de todo para entretener a todos los gustos y edades. Aquí les cuentos algunos de sus atributos.

La Costa Salvaje

Las costas a ambos lados de la península son como dos mundos diferentes. Al este, las múltiples playas hacia la Bahía de de Quiberon son de aguas tranquilas, prácticamente piscinas, en las cuales muchas familias pasan sus tardes relajadas, leyendo un libro o jugando con sus hijos. Sin embargo, al oeste, del lado que da al Océano Atlántico, el paisaje es totalmente diferente. Llamada la Costa Salvaje (La Côte Sauvage), la costa oeste de la península está formada por un paisaje rocoso de abruptos acantilados, golpeado constantemente por fuertes vientos que con el tiempo han erosionado las rocas y les han dado formas realmente alucinantes.

Los paisajes de la Costa Salvaje son maravillosos: las diferentes tonalidades de azul del agua de mar, los acantilados con sus diferentes formas y tamaños, los trazos de historia que dejaron la guerra por la región, el viento fuerte con olor a mar que te pega en el rostro y a veces es tan fuerte que te dificulta caminar… Ya sea caminando o en bicicleta, La Costa Salvaje es un paisaje digno de recorrer. Es uno de estos paisajes con una belleza indescriptible, que te dejan con la boca abierta, y al visitarlos no te das cuenta del pasar del tiempo. Es realmente hermoso.

Los puertos

A lo largo de las costas de la península hay varios puertos, tantos pequeños y hasta algo artesanales, como grandes y modernos. Uno puede recorrer los puertos hasta su entrada al mar, y ver los diferentes barcos que entran y salen de los mismos. Es interesante ver la cantidad de tipos de barcos y yates que hay en estos puertos, reflejando así el nivel económico del lugar. En los puertos pequeños, ves botes y barcos de pesca, o pequeños barcos personales utilizados por sus dueños para pescar o simplemente navegar y disfrutar del mar. Mientras que en los puertos más grandes y modernos, puedes ver yates de lujo de diversos tamaños, con tripulantes hablando distintos idiomas.

En los puertos también hay muchos restaurantes y bares, donde, mientras se admira la belleza del mar a cualquier hora del día, también se puede disfrutar de un buen plato de mariscos, de galette o de crepes, o simplemente tomarse una cerveza, sidra o vino con amigos o familiares.

Las fábricas de alimentos

Para variar los días de playa y hacer algo de turismo, en Quiberon – al sur de la península – se pueden hacer visitas guiadas a fábricas de alimentos típicos de la zona. Estas visitas son muy interesantes, incluyen degustaciones y también los precios son de fábrica!

Una de las fábricas más visitadas es la fábrica de conserva de sardinas de La Belle-Iloise. Estas sardinas, que se pueden comprar en cualquier supermercado, son trabajadas en esta pequeña península desde hace 90 años. La visita guiada incluye la proyección de una película que muestra los inicios de la fábrica hasta el presente, la explicación de todo el proceso de conserva, un tour por las operaciones de la fábrica y la degustación de los productos. La visita dura alrededor de 45 minutos y es totalmente gratis!

Otras de las fábricas que se pueden visitar de forma gratuita son la fábrica de La Maison d’Armorine” donde se preparan los famosos caramelos franceses “Niniche” y “Salidou” y la fábrica de mermeladas artesanales de “La Cour d’Orgère”. Todas estas instalaciones quedan muy cerca una de las otras con la opción de comprar los productos a precio de fábrica.

Deportes Acuáticos

Si te gustan los deportes acuáticos de viento, la Presqu’ile de Quiberon es el lugar perfecto para ti. En toda la península se practican deportes acuáticos en todo momento del año. En ambas de sus costas se puede ver gente practicando con frecuencia barco de vela, kite surf, surf, windsurf, kayak o carro a vela (char à voile). También se dictan cursos para todos los niveles y para todas las edades.

Grupo de personas practicando windsurf

Sitios Históricos

Esta región también cuenta con muchos sitios históricos, los cuales, a pesar de no ser tan conocidos, son muy interesantes. Hay desde monumentos prehistóricos como menhires erigidos por poblaciones pre-celtas en 3300 AC; como también iglesias y castillos del siglo XIX y muchos búnkers construidos por los alemanes durante la II Guerra Mundial.

Menhires de Kerbourgnec en Saint Pierre Quiberon

Esta parte de Bretaña es un lugar idílico donde uno sólo respira aire fresco, paz y tranquilidad. Las diferentes comunidades que forman la Presqu’ile de Quiberon irradian un encanto que hipnotiza: pueblos típicos de tarjetas postales, con sus casas pintadas todas de blanco, con marcos de ventanas de color azul y potes con flores de todos los colores.

La Presqu’ile de Quiberon tiene otro ritmo de vida que te separa del típico día a día citadino. Esta parte de Bretaña es sin duda una faceta diferente de la Francia parisina conocida por todos los turistas. Es una región que te acerca más a la vida de pueblo, con un estilo de vida más pausado y tranquilo que te invita a disfrutar con detenimiento y admiración de cada uno de los momentos que te ofrece la vida cerca al mar.

Ya sea en verano o en otra época del año, Bretaña es una región que no deberías pasar por alto durante tu visita en Francia. Aquí sólo te conté de la Presqu’ile de Quiberon, pero Bretaña cuenta con muchos otros lugares que merecen la pena visitarse.

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